jueves, 22 de abril de 2010

Un recorte de la página 103 de mi viaje a Cabo Norte

Ya he llegado en mi relato al objetivo del viaje, a Cabo Norte, ahora falta plasmar en letras quince días de regreso atravesando Finlandia, repúblicas ex soviéticas del Báltico, Polonia, República Checa, etc. Presento aquí un par de párrafos del borrador, a falta de correcciones, de ese relato en su página 103, unos kilómetros antes de conseguir llegar al destino del "límite de las carreteras européas". Valentín

El sol penetraba a través de mi indumentaria haciéndome creer que fuera de ella hacía calor. Después de tantos días de marcha, tanta humedad y tanto frío, la capacidad para percibir la temperatura es difícil, se hace necesario mirar continuamente el termómetro para saber cuál es la situación y no caer en la tentación de quitarte ropa y simplemente bajar la cremallera de la chaqueta para buscar un alivio. Supongo que cada persona tenemos una percepción del frío o calor diferente, en mi caso, a pesar de que en algunos momentos observaba en el termómetro que la temperatura superaba los 20ºC., no osaba aventurarme a beneficiarme del agradable fresquito que la marcha de la Vespino me proporcionaba, prefería seguir con el calorcito de las prendas de motero. En cualquier caso la temperatura era engañosa porque variaba constantemente, no era lo mismo circular a pleno sol que hacerlo en una zona de sombras y muchísimo menos en el interior de los túneles que era donde los valores se desplomaban hasta rozar los 7ºC.; si coincidía que el túnel era de lo largos, de más de 7 kilómetros, eso suponía estar dentro de ellos cerca de 10 minutos a más de 40 km/h., tiempo suficiente para perder todo el calor acumulado en los últimos tramos de sol y notar nuevamente la incomodidad del frío, así continuamente, por eso opté únicamente por bajar la cremallera apenas unos centímetros.

Entre frescos y calores yo seguía a lo mío, dando gas a la Vespino y fotografiando todo lo que se me ponía delante. En eso estaba cuando a lo lejos pude ver una bahía en la que permanecían fondeados varios barcos grandes, dos de ellos pude distinguir que se trataban de ferry o incluso de trasatlánticos que llevan turistas por las costas nórdicas, estaban lejos. Me di cuenta de que era un puerto natural a los pies de una localidad bastante grande, la mayor que había visto desde que abandonara Russenes. En ese momento no caí en la cuenta, pero poco después comprendí que aquellos buques estaban fondeados al abrigo del puerto natural de Honningsvåg, en la isla de Magerøya y que yo me encontraba junto a Ytre Kåfjord, a pesar de que el núcleo de población no estaba a la vista, se veía al otro lado del gigantesco brazo de mar esa parte de la isla.

Dos curvas después me hicieron entrar en razón y darme cuenta del lugar al que había llegado, ni más ni menos que al túnel que bajo el mar da acceso a la isla donde se encuentra el Cabo Norte. Me detuve justo en la pequeña cuneta desde la que se podía ver la gran boca del túnel. Seguro que a escasos metros desde donde se hicieron las fotografías que tantas veces había mirado y que habían servido para construir dentro de mi cabeza ese sueño que estaba llegando a su mejor momento. Saqué la Sony y obtuve la imagen que conocía como la palma de la mano, igual que la que kilómetros antes había obtenido a la entrada del ducado de NordKapp con el Mar de Barents al fondo. Aquí el cartel rezaba lo siguiente: NordKapp-tunnelen 6870 m. Debajo una placa indicaba la profundidad bajo el mar que tienen el punto inferior del túnel: 212 m.u.h., es decir, que me iba meter bajo toneladas de agua marina sin mojarme. Unos metros antes, al inicio de la curva y viendo ya la entrada, con tiempo suficiente para que quienes quisieran atravesar el túnel sabiendo que era de pago, había otro cartel que lo advertía de este modo: Bomstasjon Toll Plaza 8 km. Era fácil entender que el peaje estaba justo a la salida del túnel, pero antes de llegar a ese punto, en esos escasos 8 kilómetros, iba a disfrutar de una nueva experiencia que nunca antes había vivido.

Justo antes de entrar en el túnel, ya en marcha, mientras volvía a fotografiar la placa que lo anunciaba, apenas me fijé en dos ciclistas que venían en sentido contrario después de un buen rato casi en penumbra. Al ver la fotografía más tarde me di cuenta que los dos ciclistas también aparecían en ella. Hasta aquí todo normal, nada extraño, lo que ocurre es que eran (Pedro y su compañero) y al ver la banderita comenzaron a gritarme: ¡¡España, España…!!, apenas me dio tiempo a agitar la mano derecha que sostenía la cámara de fotografiar porque estaba a punto de introducirme en el túnel con el “cruisser” de la moto a medio gas. Por suerte, días después ya de regreso en tierras finlandesas, volví a encontrar a los dos ciclistas que efectivamente eran españoles. Fue un agradable encuentro en medio de un paraje inhóspito, con lluvia y con miles de mosquitos de testigos activos. Pero eso ocurriría más adelante, en aquel momento estaba metiendo la máquina de fotografiar en el bolsillo lo más rápido que podía para poder recuperar el control total de la moto, puesto que el “cruisser” me había metido en la oscuridad casi a 50 km/h.

Mucho había leído sobre aquel túnel. Todos los viajeros a Cabo Norte hablan de él, pero generalmente no entran en detalles porque lo realmente interesante se encuentra justo al otro lado. Sin embargo, posiblemente porque los kilómetros no se pasan tan rápido como en un vehículo, digamos, normal, para mí resultó ser como una atracción de feria para un niño. En 6870 metros iba a descender 212 bajo el mar. Con lo primero que me encontré al entrar, cuando la vista se fue habituando a la escasa iluminación, fue la indicación del desnivel, el 10%. La moto rodaba muy alegre, demasiado, teniendo que emplear los frenos como en los camiones cuando descienden un puerto de montaña para evitar alcanzar demasiada velocidad y luego resultar difícil pararlos. Así andaba, en cuanto subía la velocidad me agarraba a las manetas y tiraba poco a poco de ellas hasta que la Bella Durmiente cedía en su ímpetu. El asfalto era un poco rugoso con algún bache de vez en cuando, pero aceptable. Mientras pensaba aquello tan lógico de que si bajaba luego tenía que subir, me iba maravillando de la sensación casi irreal que producía un túnel tan largo en el que la carretera parecía esconderse en el techo y salir de él a medida que iba avanzando. Daba la sensación de estar bajando por una cuesta en el interior de una gran esfera y que de un momento a otro regresaría al punto de partida. Evidentemente no es nada más que la sensación que produce ese tipo de túnel respecto al que la pendiente es más suave y puedes adivinar el final porque la superficie está trazada en un mismo plano en el que se inicia el tramo a un nivel y finaliza en otro distinto, trazado en una recta de desnivel constante. Dicho de una manera más sencilla: es como un túnel trazado en línea recta en el que constantemente ves a lo lejos el asfalto que vas a pisar y otro túnel cuyo trazado es una amplia curva y no puedes ver más que el asfalto que va saliendo poco a poco según avanzas; la sensación es diferente. Pues en este que me llevaba a la isla Magerøya la carretera aparecía desde el techo. A esa sensación de feria y de irrealidad también contribuía la neblina que había en el interior que se iba haciendo más densa conforme iba descendiendo hacia esos 212 metros bajo el mar. También el termómetro ponía su grano de arena para dar ese punto gélido que tiene cualquier película de miedo.

No encontré a nadie por el camino. Los tres kilómetros y medio de bajada fueron rápidos, en apenas cuatro minutos llegué al fondo del túnel. El llano del final de la bajada era inexistente porque sin tiempo a la relajación comenzaba la subida. Esto era otra historia diferente, más fría y más lenta. El plano de la carretera seguía teniendo un 10% de inclinación pero ahora en subida. Moisés se había quedado helado en la bajada, como yo, por eso cuando metí medio puño de gas noté como si lo acabara de poner en marcha, ese sonido ronco y titubeante que tienen los motores cuando se están desperezando. Quité un poco de gas para que poco a poco fuese entrando en calor y se habituase al duro esfuerzo en esos más de tres kilómetros por una subida considerable. Creo que los carteles del 10% eran un poco optimistas porque el velocímetro apenas pasaba de los 15 km/h. Poco a poco fui dando gas sin que la velocidad aumentase de manera perceptible. Me estaba quedando tieso de frío y la carretera surgía demasiado despacio del techo del túnel, daba la sensación de que corriendo junto a la moto se podía ir más deprisa. Los focos de la iluminación no conseguían crear un ambiente suficientemente tranquilizador porque apenas llegaban más allá de lo que ahora ya era niebla en toda regla, incluso con la luz de la propia Vespino el suelo únicamente se adivinaba. Un lugar de frío y soledad que no invitaba a entretenerse en él.

Creo que estuve subiendo algo más de 12 eternos minutos hasta llegar a la claridad insultante de la salida del túnel. El sol contribuyó rápidamente a olvidar el último tramo porque sus rayos me devolvieron el confort perdido en el interior del túnel.

A poco más de 100 metros de la salida del túnel está el peaje de paso. No tuve tiempo ni de estirar las piernas y casi tampoco de resoplar después de lo que acababa de pasar, enseguida me encontré con la valla blanca y roja que atravesaba la carretera junto a una pequeña caseta de madera; asemejaba a los antiguos puestos fronterizos de las zonas alpinas. Pagué mis 70 KR noruegas y seguí mi camino. Ya estaba en la isla.

martes, 6 de abril de 2010

Transbetxi 2010 (22ª Edidción del Rally de Motocultores)

Un año más se celebra la tradicional prueba por tramos cronometrados del Rally de motocultores "Transbetxí" en su edición 2010. Aquí tenéis el enlace a la web principal y otro a las normativas, horarios de la prueba y toda la información necesaria que envuelve esta prueva de resistencia e ingenio (echad un vistazo a las fotos y los vídeos):

http://www.transbetxi.com/

http://www.transbetxi.com/documents/reglament2010.pdf

martes, 23 de marzo de 2010

Segorbe-Santiago de Compostela: Rutómetro

Tramo 1. Tramo inicial Segorbe (sede Avespal) - Monreal del Campo (Teruel) Tramo 2. Monreal del Campo (Teruel) -- Bordejé (Soria)
Tramo 3. Bordejé (Soria) -- Peñafiel (Valladolid)
Tramo 4. Peñalfiel (Valladolid) -- Malva (Zamora)
Tramo 5. Malva (Zamora) -- Hedroso (Zamora). Con opción de variar en Ferreras de Abajo de N- 631 a N-525 por Za-110 para punto de encuentro en zona de acampada río Tera (Entre Pumarejo de Tera y Camarzana de Tera)
Tramo 6. Hedroso (Zamora) -- Boimorto (Ourense)
Tramo 7. Boimorto (Ourense) -- Santiago de Compostela (A Coruña)

Esquema de la Ciudad de Santiago de Compostela

En esta ocasión el reto está en hacer el trayecto de 1022 kilómetros con dos motos y en menos de 24 horas. (reto 2010 para las Vespino)

La propuesta es la siguiente:
Las fechas durante el año son un poco complicadas para implicar a tanta gente, de manera que las únicas que nos han servido son las del puente del Pilar, que en la Comunidad de Valencia se alargarán un poco más teniendo en cuenta que el día nueve también es festivo aquí.

Se propone por tanto salir del viernes día 8 a las 18:00 desde las instalaciones de Bicisport en Segorbe, sede de la asociación Avespal. En principio van a ser dos las motos participantes que llevarán motores bastante rápidos para mantener buenas medias sin poner en aprietos la mecánica. Como Kiqu ha acuñado, vamos a disponer de dos "galgos".
Como habréis visto en las imágenes del rutómetros que os mostramos más arriba, hemos dividido todo el recorrido en tramos aproximados de 150 kilómetros, lo que estimamos es la distancia aconsejable para realizar los relevos, aunque siempre hay algún loco que se pasa eso por el "forro". Hablo de Toni Bicis que está convencido de que puede hacer él solo todo el recorrido sin necesidad de relevo... imaginad: 1.022 kilómetros de tirón sobre una Vespino.
Suponiendo que eso sea así, nos queda la otra moto. En ella tenemos previsto cambiar de piloto en cada uno de los tramos que hemos marcado (150 kms. aproximádamente cada 3 horas).
El comienzo a las 18:00 porque entendemos que en poco tiempo llegará la noche y siempre se podrá afrontar mejor si nos pilla frescos y descansados, ya tendremos tiempo de disfrutar de la fatiga más adelante.

Al mismo tiempo, como vamos a ir con varios vehículos más rápidos, en cada uno de los puntos definidos para el relevo podemos llegar con tiempo suficiente para estirar las piernas y preparar algo de comer o beber para cuando lleguen las motos hacer el cambio necesario, retocar si hace falta algo y seguir. De ese modo, al ser periodos relativamente cortos los que interrumpiremos la marcha de los acompañantes, el viaje se puede hacer más llevadero.

Existen rutas que pueden acortar en algunos kilómetros el total del recorrido, pero la que hemos trazado, huyendo de las autovías y autopistas, sabemos que tienen buen asfalto y en su mayoría un arcén suficientemente amplio para poder rodar con las Vespino.

Una vez en Santiago nos dirigiremos al camping que hayamos concertado para instalarnos. Eso será sábado por la tarde y estaremos muy cansados, de manera que cenaremos y nos retiraremos a descansar. A la mañana siguiente (domingo) y a la otra (lunes), nos dedicaremos a hacer turismo por la ciudad del peregrino, comeremos, beberemos y lo que haga falta, sin olvidar la visita al Santo y al botafumeiro y cada uno de los chiringuitos donde poder degustar el pulpo y el clarete "país". La tarde del lunes repetiremos la experiencia de la ida pero totalmente al revés. Saldremos a las 18:00 de Santiago con la intención de llegar a Segorbe sobre las 18:00 del domingo 12.

Las motos llevarán depósitos auxiliares suficientemente grades para poder hacer los tramos marcados sin repostar. En principio casi sería suficiente con los depósitos originales, pero seguro que los motores consumirán algo más de 2,5 l/100. Pensamos que con un depósito de entre 5 y 10 litros colocado en el maletero será más que suficiente. Eso no será problema.

Las carreteras elegidas no son excesivamente complicadas, es más, hemos contemplado la posibilidad de seguir el máximo de kilómetros sin cambiar de carretera, lo que al final ha simplificado el diseño del rutómetro. La única dificultad, por llamarla de alguna manera, la hemos encontrado en la zona de Valladolid, pero creo que la hemos resuelto satisfactoriamente. No obstante se admiten todo tipo de opiniones.

Quien quiera se puede unir a nosotros viniendo desde cualquier punto de la península, o desde el mismo inicio. Ya digo que pretendemos salir con dos motos, pero en la carretera caben muchas más. Llevaremos coche de apoyo durante todo el trayecto con un remolque y, posiblemente, con una moto de repuesto lista para sustituir a cualquiera de las que estén rodando si eso fuese necesario.
Además nos vamos a poner en contacto con los medios de comunicación para que puedan llevar a cabo una cobertuda adecuada de nuestro viaje.

Un buen punto de reunión en el que es posible que pasemos algunas horas de descanso los que nos hayamos adelantado, es en las orillas del río Tera, entre Camarzana de Tera y Pumarejo de Tera. Un lugar donde se puede preparar un buen almuerzo. Como podéis ver en el rutómetro ese a ese punto está previsto llegar sobre las 9:00 del sábado.

Aquí en este blog podéis manifestar vuestras opiniones, también en nuestro foro: http://foro.vespinos.com/ o incluso mandándonos un email a vespinos@yahoo.es

Iremos añadiendo información y datos conforme se acerque el momento de la partida.

jueves, 21 de enero de 2010

LA HISTORIA DE LA OTRA BELLA DURMIENTE

Creo que tenemos la Vespino más famosa de todos los tiempos. No hablamos de un modelo, hablamos de una unidad. La Bella Durmiente es una modesta Vespino Gl de 1975 que sin saberlo ha sido la protaginista principal de muchas historias, sobre todo porque como sus hermanas, tiene una importante virtud, "la inmortales" y además hay que defenderlas porque se trata de un producto 100% español, convertido ya en un bien cultural que debemos respetar y defender, a ser posible usándolo, para eso nació. (La Bella Durmiente en Cabo Norte-Noruega. Julio de 2009)

Aquí mismo hay una serie de enlaces en los que puedes entrar y ver que no exageramos en esta afirmación, pero lo mejor de todo es que la historia de esta moto todavía se sigue escribiendo.

http://www.moclava.com/vespino_gl (un repaso por su historia)

http://www.anoruegaenvespino.es/ (web ad hog diseñada por "creatividadnula")

http://cabonortevespino.blogspot.com/ (cuaderno de Bitácora de un largo viaje)

martes, 12 de enero de 2010

UN NUEVO RETO PARA VESPINO


De momento es únicamente una idea, pero qué os parece la idea de someter a un nuevo reto a una Vespino...???
Desde Avespal ya hemos dado el primer paso: hablar de ello...

Se trata de, aprovechando el "Año Santo Compostelano 2010", hacer eso, ir a Santiago de Compostela a obtener el "jubileo"

¿Desde dónde?: pues desde nuestra sede en Segorbe.

La particularidad de este reto es que nuevamente se va a usar una sola moto, como en la "Vuelta a España 2008" y que el trayecto se hará de tirón, es decir, 1.000 kms. sin parar en aproximádamente 24 horas. ¿se podrá hacer...?. Permanecer con el Santo uno o dos días y nuevamente 1.000 kms. para regresar a casa.

El itinerio como siempre: huyendo de las autopistas y carreteras principales.

Podéis dejar aquí vuestras opiniones o, si lo preferis, en el foro http://foro.vespinos.com/ en el post de AVESPAL

lunes, 4 de enero de 2010

ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE LA ASOCIACIÓN



El pasado día 28 de diciembre, a las 20:00 como primera convocatoria y a las 20:30 como segunda y definitiva, nos dimos cita los compromisarios de la "asociación" para dar lectura a los estatutos y formalizar el "acta de constitución". Cabe destacar que no faltó nadie de los designados para la junta directiva...

En todo momento la "presidenta" estableció un turno de palabra que nadie osó quebrantar. El vicepresidente, a su izquierda, no se atrevio a levantar la voz en ningún momento, dadas las dotes de mando de las que hizo gala la presidenta. Cuando la susodicha consideró oportuno fue autorizando el uso de la palabra a cada uno del resto de los integrandes de la junta, a saber...: secretario, que se levantó del acta para recoger los trastos o para ir al baño y tamién una vez acabada la reunión; tesorero, que nos comunicó que no quedaban fondos ni para pagar el jamón que nos estábamos comiendo, por lo que recomendó una derrama general entre los socios; y los vocales, que haciendo honor al título que poseen, no dejaron de darle al pico para comer jamón, suerte que con nosotros estaba un conocido cortador de esta esquisitez que los tuvo alimentados en todo momento. También hubo chorizos un poco pasados de ron y tortillas, una de patata y la otra de patata y cebolla, casi nada... Entre punto y punto de debate, que fue muy acalorado como se muestra en la primera foto, hubo ocasión de comer turrón, pasticas de Castellnovo, beber mistela y alguna que otra gorrinada más típica de estas fechas.

Al final, ahora en serio, se decidió dar el último empujón para formalizar la nueva asociación, que lleva mucho tiempo anunciándose y todavía no ha visto la luz. Eso debe ocurrir en los próximos días, luego naturalmente, el trámite administrativo que puede durar algunos meses. A pesar de todo esto, los objetivos fundamentales de la asociació ya se han puesto en marcha. Hace unos días se organizó la excursión "otoñal" y en breve, antes de que las nieves se derritan, vendrá la "invernal", posiblemente con la subida a Javalambre o a la Virgen de la Vega. Cuando las flores inunden los campos haremos la salida "primaveral" y para el verano la gran excursión de varios días, con acampada en Pirineos, será la "veraniega". Aquí mismo estableceremos pronto los calendarios de esas citas.
Al final, a pesar del acaloramiento de algunos lances de la velada la unanimidad se extendió entre los presentes, a pesar de algunos picotazos de la "M.C.", entiéndase, "Mosca Cojonera".
Esto no ha hecho nada más que empezar...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Bienvenidos al blog de los Vespinos en la Comunidad Valenciana




AVESPAL es una asociación deportiva constituida para dar cita a los aficionados y propietarios de VESPINO en la Comunidad Valenciana, aunque nuestros lazos nos unen estrechamente a clubes, asociaciones y aficionados de cualquier parte de España y del mundo.


Blog del Viaje a Cabo Norte 2009 en el que se detallan todas las etapas con forografías y comentarios: http://cabonortevespino.blogspot.com.es/


Uno de los objetivos fundamentales de nuestra asociación es la recuperación y restauración, así como la conservación de Vespinos, que son enteramente españoles, y que por desgracia dejaron de fabricarse en el año 2.000. En la misma línea de intenciones, desde esta asociación procuraremos orientar a cualquier persona que tenga interés en poner al día tanto la mecánica de su Vespino, como la documentación que le permita circular con ella legalmente; incluso buscar un padre o madre adoptivo, en el caso de que alguien quiera desprenderse de alguna de ellas.

Otro objetivo, no menos importante, es el de compartir agradables momentos a lomos de estas modestas máquinas, intentando en lo posible conseguir con ellas, tanto en grupo como en solitario, retos con diferentes grados de dificultad, primando el disfrute y la seguridad por encima de todo.

Los datos de la asociación son los siguientes:

AVESPAL



No dudes en ponerte en contacto con nosotros para cualquier tema relacionado con los Vespino